El esquí de travesía, también conocido como esquí de montaña, es una modalidad a medio camino entre el alpinismo y el esquí que no precisa de zonas preparadas ni señaladas y que tiene como objetivo hacer la ascensión y el descenso de un pico, una travesía o una excursión.

Para ello se utiliza un material específico:

  • Tablas de esquí
  • Fijaciones que permiten soltar el talón del esquí para poder caminar.
  • Botas ligeras con suela de goma.
  • Pieles de foca que se colocan debajo de cada esquí para poder ascender pendientes.
  • Arva, pala y sonda material de seguridad, son los elementos más importantes en todas las salidas de invierno por si sucede una avalancha o alud.

Una actividad parecida es subir con las raquetas de nieve. Unos utensilios que se acoplan a las botas y sirven para desplazarse con más comodidad y rapidez sobre terreno nevado o helado, utilizándose sobre todo en la práctica del senderismo, montañismo o alpinismo en invierno. 

¿Qué te ofrezco?​

Travesías de esquí guiadas

Requisitos

Tener un nivel de esquí alpino que te permita bajar una pista roja sin problemas. Experiencia en nieves no tratadas.

Escalas de dificultad

Como en todas las disciplinas deportivas, hay niveles de dificultad. Estos niveles de dificultad están representados en diferentes escalas.
Para el descenso de esquí de travesía nos gusta la escala Traynard rectificada. Es la que proponemos en la información ofertada en Mountain Guide Marco.

Escala Traynard rectificada:
Es la más utilizada en las guías. La Traynard tradicional clasificaba la dificultad desde el 0 hasta el 6, actualmente se llega al 7.

  • S1:Terrenos poco inclinados con facilidad para el giro. Zonas muy adecuadas para la iniciación en el fuera de pista.
  • S2:Terrenos poco inclinados o moderada inclinación pero con amplitud para el giro y sin obstáculos. Adecuadas cuando se tiene algo más de nivel.
  • S3: Pendiente moderada que como máximo llegará a los 35º. En este nivel se sitúan la mayoría de los descensos que se pueden considerar accesibles a esquiadores buenos o muy buenos.
  • S4: Pendiente mantenida superior a los 35-40º , terreno estrecho y obligado. Cualquier caída puede ser difícil de parar y, consecuentemente las consecuencias suelen ser graves.
  • S5: Pendientes muy fuertes, inclinación superior a los 40-45º, terreno muy obligado y con exposición. ¡Prohibido caerse!
  • S6: Inclinación mantenida superior a los 50º . Terrenos con obstáculos, exposición y con dificultad para el viraje. La caída es imposible de parar, puede tener consecuencias fatales. Esquí extremo.
  • S7: Nivel nuevo, añadido para buscar la equivalencia con la siguiente escala. El extremo de lo extremo. Se cuentan con los dedos de una mano los esquiadores en todo el mundo capaces de descender un S7.

Añadimos a la anterior escala el Grado de exposición ante una posible caída.

Grado de exposición:

  • E1: terreno libre de árboles y piedras, no hay grandes obstáculos, aunque siempre cabe la posibilidad de resultar herido por no poder detenerse tras una caída.
  • E2: En la línea de descenso existe una barrera rocosa o un obstáculo importante que agravaría las consecuencias de una caída sin detención. Riesgo de accidente grave.
  • E3: Corredores serpenteantes o barreras o cortados importantes en la trayectoria del esquiador que resbalase tras la caída. Riesgo de muerte.
  • E4: Paredes altas, grandes obstáculos o barreras al paso del esquiador o en la trayectoria de un deslizamiento tras la caída. Riesgo máximo de golpes con percusión. Accidente mortal.